Subdividir un terreno no es solo trazar una línea en un plano. Requiere revisar antecedentes, medidas, superficies, normativa, factibilidad y requisitos del partido correspondiente.
Qué se analiza
El agrimensor revisa documentación, condiciones parcelarias, dimensiones, accesos, restricciones y objetivo de la división. También puede coordinar con otros profesionales si el proyecto lo requiere.
Casos frecuentes
La subdivisión aparece en herencias o sucesiones, ventas parciales, desarrollos inmobiliarios, reorganización de parcelas y loteos.
Recomendación
Antes de prometer una venta o definir un proyecto, conviene evaluar si la subdivisión es viable y qué trámite corresponde.